domingo, 28 de febrero de 2016

NORMATIVA ITALIANA DE RACES PERILLOSES

A los individuos de las siguientes razas y a sus cruces se les pide ir atados y con bozal en la via pública y en el tranporte colectivo.

La lista previgente citava le seguenti razze, per le quali (comprendendo anche i relativi incroci) si prevedeva l'obbligo di guinzaglio e museruola quando venissero condotte in luoghi pubblici e/o su mezzi di trasporto pubblico:
 Ordinanza del 12 dicembre 2006, "Tutela dell'incolumità pubblica dall'aggressione di cani", pubblicata sulla Gazzetta Ufficiale n. 10 del 13 gennaio 2007
 

ARTÍCULO MUY RECOMENDADO

http://www.deperros.org/razas/p/resultados-leyes-razas-peligrosas.html


Más allá de las especulaciones y argumentos a favor y en contra de las leyes específicas para razas peligrosas, lo importante es ver si dichas leyes cumplen su propósito.
Evaluar esto debiera ser sencillo en la actualidad, ya que la legislación específica para razas peligrosas está vigente en varias ciudades del mundo desde hace varios años. Entonces, bastaría con ver si la cantidad de ataques de perros ha disminuido desde la aplicación de las leyes.
Cuando se han hecho seguimientos y estudios científicos de la eficacia de estas leyes, se ha encontrado que las mismas no disminuyen la tasa de ataques de perros. Es decir que no sirven.
En países tan distintos entre sí como España, Italia, Gran Bretaña, Holanda, Canadá y Estados Unidos se ha visto que las tasas de ataques de perros a personas no ha disminuido después de implementar leyes que prohíben o condicionan la tenencia de una o unas pocas razas consideradas peligrosas.
En consideración de esos datos, Italia y Holanda han abolido las leyes contra razas consideradas peligrosas y han implementado leyes que responsabilizan a los propietarios por las conductas de sus perros, sean de la raza que sean. También han implementado programas educativos que promueven maneras seguras de interactuar con los perros.
Por otro lado, la ciudad canadiense de Calgary ha logrado disminuir los ataques de perros de manera considerable sin implementar leyes contra ninguna raza. Esa ciudad logró reducir las mordidas de perros de 621 en 1985 a 102 en 2010. Esto se logró mediante un programa educativo que promueve el adiestramiento canino y la tenencia responsable de perros, además de leyes que sancionan la tenencia irresponsable sin importar de qué raza se trate.
A pesar de los fracasos evidentes de la legislación específica para razas peligrosas y del éxito de sistemas que promueven la tenencia responsable y sancionan la tenencia irresponsable, las leyes que prohíben determinadas razas siguen vigentes en muchas partes del mundo.
Lastimosamente, la negación de los datos solamente brinda chivos expiatorios, generalmente los perros pitbull, e impide encontrar una solución real al problema de los ataques de perros.
Estudios científicos que muestran la ineficacia de las leyes para razas peligrosas
La mayoría de los estudios científicos sobre este tema muestra que no sirve de nada prohibir o condicionar la tenencia de algunas razas consideradas peligrosas. Al mismo tiempo, muchos de estos estudios muestran que los factores más relacionados con los ataques de perros son la reducida socialización, experiencia temprana, herencia, adiestramiento, sexo y estado reproductivo.
Entre los estudios más representativos se encuentran los siguientes:
Los autores investigaron la eficacia de la normativa sobre perros peligrosos implementada en 1991 en el Reino Unido. Entre sus conclusiones se encuentran que las razas consideradas peligrosas por la ley solamente contribuyen a una pequeña proporción de mordidas. Además, concluyen que la ley no tiene mayor impacto en la tasa de mordidas de perros y que no sirve de mucho para proteger a la gente.
2. Collier, S., 2006. Breed-specific legislation and the pit bull terrier: Are the laws justified? Journal of Veterinary Behavior 1, 17-22.
En este artículo el autor hace una revisión histórica de datos y leyes que prohíben la tenencia de perros pitbull, concentrándose en la situación australiana. El artículo muestra que las leyes contra razas específicas no pueden solucionar el problema de los ataques caninos y que la participación del pitbull en estos ataques es muy baja.
3. Rosado, B., García-Belenguer, S., León, M. Palacio, J., 2007. Spanish dangerous animals act: Effect on the epidemiology of dog bites. Journal of Veterinary Behavior 2, 166-174.
En este estudio los autores demuestran que la normativa española que condiciona la tenencia de ciertas razas (RD 287/2002) no tuvo mayor efecto en la epidemiología de las mordeduras de perros.
Este estudio también encontró que las razas consideradas peligrosas por la ley (Staffordshire bull terrier, American Staffordshire terrier, rottweiler, dogo argentino, fila brasilero, tosa inu y akita inu) estuvieron involucradas en un porcentaje bajo de ataques, tanto antes como después de la implementación de la norma. Además, encontró que la tasa de ataques de perros en áreas rurales poco pobladas es mayor que en áreas urbanas densamente pobladas.
4. Ott, S.A., Schalke, E., von Gaertner, A.M., Hackbarth, H., 2007. Is there a difference? Comparison of golden retrievers and dogs affected by breed-specific legislation regarding aggressive behavior. Journal of Veterinary Behavior 3, 134 - 140.
Entre 2000 y 2002 se impusieron normativas específicas para algunas razas de perros en Baja Sajonia, Alemania. Los perros de determinadas razas debían pasar un test estandarizado de temperamento para no ser considerados peligrosos por la ley.
Los autores de este estudio sometieron a un grupo de perros golden retriever, que no son considerados peligrosos por la ley, al mismo test de temperamento para ver si había diferencias con las razas peligrosas. Los resultados encontrados no mostraron diferencias significativas entre los golden retriever y los perros de las razas consideradas peligrosas, cuando eran sometidos al test estandarizado de temperamento.
Como consecuencia de este estudio, la ley de Baja Sajonia fue modificada y se eliminaron las listas de razas peligrosas, ya que se mostró que no existen bases científicas para su existencia.
Estudios científicos que apoyan las leyes para razas peligrosas
La cara opuesta son los reportes y estudios que sugieren que las leyes para razas peligrosas han logrado reducir los ataques de perros, especialmente los ataques severos y fatales. Sin embargo, la mayoría de estos reportes son poco confiables ya que no se basan en datos concretos sino en la percepción de unas pocas personas. En otros casos, se trata de reportes sesgados que muestran sólo parte de la información.
Por ejemplo, muchos informes no científicos que defienden la utilidad de estas leyes indican que la cantidad de ataques de perros pitbull han disminuido después de implementarse la prohibición de tener estos perros. Lo que no mencionan esos reportes es qué ocurre con los ataques de perros en general. Es lógico que si hay menos perros pitbull habrá menos ataques de perros pitbull, pero ¿esto reduce los ataques de perros en general?
Presentar informes de ese tipo es engañoso, ya que se sugiere que el problema de ataques de perros solamente es causado por perros tipo pitbull, cuando existen datos de ataques severos y fatales causados por perros de otras razas. Por tanto, informes de ese tipo no sólo engañan, sino que impiden abordar el verdadero problema.
Por otro lado, existen estudios científicos que pretenden mostrar la eficacia de estas leyes. Lastimosamente, hasta ahora ninguno de esos estudios ha logrado su propósito de manera convincente, ya que los datos que recogen suelen indicar que no hay reducción en los ataques de perros después de la implementación de leyes específicas para razas peligrosas. Entonces, muchas veces se usan estadísticas rebuscadas y especulaciones para concluir que las leyes funcionan, aún cuando los datos dicen lo contrario.
El siguiente artículo es representativo de este problema:
Este estudio concluye que la legislación específica para razas consideradas peligrosas puede haber disminuido la incidencia de hospitalizaciones debidas a mordidas de perros en la provincia canadiense de Manitoba, y que la ley parece ser más efectiva en proteger a personas de menos de 20 años de edad.
Sin embargo, al revisar el artículo, uno se encuentra con que la incidencia antes y después de la implementación de las leyes no cambia. En el mismo artículo se indica explícitamente que "En jurisdicciones con BSL (leyes específicas para razas), no se encontraron diferencias significativas en la incidencia de hospitalizaciones causadas por mordidas de perros entre el período anterior y posterior a la implementación de la BSL".
En otras palabras, los resultados que obtuvieron no concuerdan con las conclusiones a las que llegan. Más aún, al observar las tablas de resultados se ve que en las ciudades que implementaron las leyes para razas peligrosas, el número de hospitalizaciones por ataques de perros aumentó de 144 a 331.
En el afán de encontrar una diferencia significativa, los autores comparan la incidencia de hospitalizaciones entre ciudades de Manitoba que implementaron leyes específicas para razas peligrosas con ciudades que no lo hicieron. La comparación que hacen no es adecuada, ya que se compara un área urbana densamente poblada con áreas rurales mucho menos pobladas. Esto de por sí significa que el estudio debe tomarse con mucha cautela, pero ni aún haciendo esa comparación se consiguen diferencias significativas.
Es decir que las leyes implementadas no tienen efecto sobre la incidencia de hospitalizaciones causadas por mordidas de perros. Lo que sí muestran los resultados es una diferencia evidente y significativa en la incidencia de hospitalizaciones entre áreas urbanas y áreas rurales.
El último aspecto que se analiza en este estudio es si existe una reducción en la incidencia de hospitalizaciones por mordidas de perros en el grupo etáreo menor a 20 años. Sin embargo, los autores excluyen del análisis a los niños desde 0 a 2 años, sin dar una razón para ello. En otros estudios se sugiere que este grupo es muy propenso a mordidas que requieren hospitalización, por lo que es extraño que se lo excluya del análisis estadístico.
Con este último análisis, y comparando entre ciudades de diferentes tamaños poblacionales, los autores concluyen que las leyes han ayudado a reducir las hospitalizaciones de personas menores a 20 años. Sin embargo, al ver los datos suplementarios que solamente se presentan online, es evidente que no existen diferencias significativas en el segmento excluido (0 - 2 años de edad).
En resumen, el estudio presenta conclusiones que no corresponden a los resultados y que dan una imagen incorrecta de la realidad.
Lastimosamente este tipo de incongruencias es común en estudios que pretenden demostrar la eficacia de las leyes específicas para razas peligrosas. Por tanto, los artículos científicos que defienden esta posición no son concluyentes y no tienen suficiente fuerza para validar la eficacia de estas leyes.
¿Entonces las leyes específicas para razas peligrosas no sirven?
Hasta ahora los estudios más serios indican que estas leyes no sirven para reducir los ataques de perros y, por tanto, no brindan mayor seguridad a la comunidad. Si bien esto no significa que los opositores a estas leyes tengan la última palabra, es algo que las autoridades debieran tomar en cuenta para buscar otras alternativas.
Es importante que tanto autoridades como medios de comunicación empiecen a buscar información seria sobre este tema y no se dejen llevar por las especulaciones sobre tal o cual raza. Sólo así se podrá en algún momento ejecutar medidas que sí tengan efectos reales y ayuden a proteger a la población, al mismo tiempo que se mantiene la relación entre perros y humanos.
Existen propuestas alternativas a las leyes para razas peligrosas que bien podrían reducir el riesgo que representan algunos perros y que parecen ser eficaces. El caso de Calgary es un ejemplo que tal vez podría copiarse en otros lugares.
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Más allá de las especulaciones y argumentos a favor y en contra de las leyes específicas para razas peligrosas, lo importante es ver si dichas leyes cumplen su propósito.
Evaluar esto debiera ser sencillo en la actualidad, ya que la legislación específica para razas peligrosas está vigente en varias ciudades del mundo desde hace varios años. Entonces, bastaría con ver si la cantidad de ataques de perros ha disminuido desde la aplicación de las leyes.
Cuando se han hecho seguimientos y estudios científicos de la eficacia de estas leyes, se ha encontrado que las mismas no disminuyen la tasa de ataques de perros. Es decir que no sirven.
En países tan distintos entre sí como España, Italia, Gran Bretaña, Holanda, Canadá y Estados Unidos se ha visto que las tasas de ataques de perros a personas no ha disminuido después de implementar leyes que prohíben o condicionan la tenencia de una o unas pocas razas consideradas peligrosas.
En consideración de esos datos, Italia y Holanda han abolido las leyes contra razas consideradas peligrosas y han implementado leyes que responsabilizan a los propietarios por las conductas de sus perros, sean de la raza que sean. También han implementado programas educativos que promueven maneras seguras de interactuar con los perros.
Por otro lado, la ciudad canadiense de Calgary ha logrado disminuir los ataques de perros de manera considerable sin implementar leyes contra ninguna raza. Esa ciudad logró reducir las mordidas de perros de 621 en 1985 a 102 en 2010. Esto se logró mediante un programa educativo que promueve el adiestramiento canino y la tenencia responsable de perros, además de leyes que sancionan la tenencia irresponsable sin importar de qué raza se trate.
A pesar de los fracasos evidentes de la legislación específica para razas peligrosas y del éxito de sistemas que promueven la tenencia responsable y sancionan la tenencia irresponsable, las leyes que prohíben determinadas razas siguen vigentes en muchas partes del mundo.
Lastimosamente, la negación de los datos solamente brinda chivos expiatorios, generalmente los perros pitbull, e impide encontrar una solución real al problema de los ataques de perros.

Estudios científicos que muestran la ineficacia de las leyes para razas peligrosas

La mayoría de los estudios científicos sobre este tema muestra que no sirve de nada prohibir o condicionar la tenencia de algunas razas consideradas peligrosas. Al mismo tiempo, muchos de estos estudios muestran que los factores más relacionados con los ataques de perros son la reducida socialización, experiencia temprana, herencia, adiestramiento, sexo y estado reproductivo.
Entre los estudios más representativos se encuentran los siguientes:
1. Klaassen, B., Buckley, J.R., Esmail, A., 1996. Does the Dangerous Dogs Act protect against animal attacks: a prospective study of mammalian bites in the Accident and Emergency department. Injury 27, 89-91.
Los autores investigaron la eficacia de la normativa sobre perros peligrosos implementada en 1991 en el Reino Unido. Entre sus conclusiones se encuentran que las razas consideradas peligrosas por la ley solamente contribuyen a una pequeña proporción de mordidas. Además, concluyen que la ley no tiene mayor impacto en la tasa de mordidas de perros y que no sirve de mucho para proteger a la gente.
2. Collier, S., 2006. Breed-specific legislation and the pit bull terrier: Are the laws justified? Journal of Veterinary Behavior 1, 17-22.
En este artículo el autor hace una revisión histórica de datos y leyes que prohíben la tenencia de perros pitbull, concentrándose en la situación australiana. El artículo muestra que las leyes contra razas específicas no pueden solucionar el problema de los ataques caninos y que la participación del pitbull en estos ataques es muy baja.
3. Rosado, B., García-Belenguer, S., León, M. Palacio, J., 2007. Spanish dangerous animals act: Effect on the epidemiology of dog bites. Journal of Veterinary Behavior 2, 166-174.
En este estudio los autores demuestran que la normativa española que condiciona la tenencia de ciertas razas (RD 287/2002) no tuvo mayor efecto en la epidemiología de las mordeduras de perros.
Este estudio también encontró que las razas consideradas peligrosas por la ley (Staffordshire bull terrier, American Staffordshire terrier, rottweiler, dogo argentino, fila brasilero, tosa inu y akita inu) estuvieron involucradas en un porcentaje bajo de ataques, tanto antes como después de la implementación de la norma. Además, encontró que la tasa de ataques de perros en áreas rurales poco pobladas es mayor que en áreas urbanas densamente pobladas.
4. Ott, S.A., Schalke, E., von Gaertner, A.M., Hackbarth, H., 2007. Is there a difference? Comparison of golden retrievers and dogs affected by breed-specific legislation regarding aggressive behavior. Journal of Veterinary Behavior 3, 134 - 140.
Entre 2000 y 2002 se impusieron normativas específicas para algunas razas de perros en Baja Sajonia, Alemania. Los perros de determinadas razas debían pasar un test estandarizado de temperamento para no ser considerados peligrosos por la ley.
Los autores de este estudio sometieron a un grupo de perros golden retriever, que no son considerados peligrosos por la ley, al mismo test de temperamento para ver si había diferencias con las razas peligrosas. Los resultados encontrados no mostraron diferencias significativas entre los golden retriever y los perros de las razas consideradas peligrosas, cuando eran sometidos al test estandarizado de temperamento.
Como consecuencia de este estudio, la ley de Baja Sajonia fue modificada y se eliminaron las listas de razas peligrosas, ya que se mostró que no existen bases científicas para su existencia.

Estudios científicos que apoyan las leyes para razas peligrosas

La cara opuesta son los reportes y estudios que sugieren que las leyes para razas peligrosas han logrado reducir los ataques de perros, especialmente los ataques severos y fatales. Sin embargo, la mayoría de estos reportes son poco confiables ya que no se basan en datos concretos sino en la percepción de unas pocas personas. En otros casos, se trata de reportes sesgados que muestran sólo parte de la información.
Por ejemplo, muchos informes no científicos que defienden la utilidad de estas leyes indican que la cantidad de ataques de perros pitbull han disminuido después de implementarse la prohibición de tener estos perros. Lo que no mencionan esos reportes es qué ocurre con los ataques de perros en general. Es lógico que si hay menos perros pitbull habrá menos ataques de perros pitbull, pero ¿esto reduce los ataques de perros en general?
Presentar informes de ese tipo es engañoso, ya que se sugiere que el problema de ataques de perros solamente es causado por perros tipo pitbull, cuando existen datos de ataques severos y fatales causados por perros de otras razas. Por tanto, informes de ese tipo no sólo engañan, sino que impiden abordar el verdadero problema.
Por otro lado, existen estudios científicos que pretenden mostrar la eficacia de estas leyes. Lastimosamente, hasta ahora ninguno de esos estudios ha logrado su propósito de manera convincente, ya que los datos que recogen suelen indicar que no hay reducción en los ataques de perros después de la implementación de leyes específicas para razas peligrosas. Entonces, muchas veces se usan estadísticas rebuscadas y especulaciones para concluir que las leyes funcionan, aún cuando los datos dicen lo contrario.
El siguiente artículo es representativo de este problema:
Raghavan, M., Martens, P.J., Chateay, D., Burchill, C., 2012. Effectiveness of breed-specific legislation in decreasing the incidence of dog-bite injury hospitalizations in people in the Canadian province of Manitoba. Injury Prevention, 18(3).
Este estudio concluye que la legislación específica para razas consideradas peligrosas puede haber disminuido la incidencia de hospitalizaciones debidas a mordidas de perros en la provincia canadiense de Manitoba, y que la ley parece ser más efectiva en proteger a personas de menos de 20 años de edad.
Sin embargo, al revisar el artículo, uno se encuentra con que la incidencia antes y después de la implementación de las leyes no cambia. En el mismo artículo se indica explícitamente que "En jurisdicciones con BSL (leyes específicas para razas), no se encontraron diferencias significativas en la incidencia de hospitalizaciones causadas por mordidas de perros entre el período anterior y posterior a la implementación de la BSL".
En otras palabras, los resultados que obtuvieron no concuerdan con las conclusiones a las que llegan. Más aún, al observar las tablas de resultados se ve que en las ciudades que implementaron las leyes para razas peligrosas, el número de hospitalizaciones por ataques de perros aumentó de 144 a 331.
En el afán de encontrar una diferencia significativa, los autores comparan la incidencia de hospitalizaciones entre ciudades de Manitoba que implementaron leyes específicas para razas peligrosas con ciudades que no lo hicieron. La comparación que hacen no es adecuada, ya que se compara un área urbana densamente poblada con áreas rurales mucho menos pobladas. Esto de por sí significa que el estudio debe tomarse con mucha cautela, pero ni aún haciendo esa comparación se consiguen diferencias significativas.
Es decir que las leyes implementadas no tienen efecto sobre la incidencia de hospitalizaciones causadas por mordidas de perros. Lo que sí muestran los resultados es una diferencia evidente y significativa en la incidencia de hospitalizaciones entre áreas urbanas y áreas rurales.
El último aspecto que se analiza en este estudio es si existe una reducción en la incidencia de hospitalizaciones por mordidas de perros en el grupo etáreo menor a 20 años. Sin embargo, los autores excluyen del análisis a los niños desde 0 a 2 años, sin dar una razón para ello. En otros estudios se sugiere que este grupo es muy propenso a mordidas que requieren hospitalización, por lo que es extraño que se lo excluya del análisis estadístico.
Con este último análisis, y comparando entre ciudades de diferentes tamaños poblacionales, los autores concluyen que las leyes han ayudado a reducir las hospitalizaciones de personas menores a 20 años. Sin embargo, al ver los datos suplementarios que solamente se presentan online, es evidente que no existen diferencias significativas en el segmento excluido (0 - 2 años de edad).
En resumen, el estudio presenta conclusiones que no corresponden a los resultados y que dan una imagen incorrecta de la realidad.
Lastimosamente este tipo de incongruencias es común en estudios que pretenden demostrar la eficacia de las leyes específicas para razas peligrosas. Por tanto, los artículos científicos que defienden esta posición no son concluyentes y no tienen suficiente fuerza para validar la eficacia de estas leyes.

¿Entonces las leyes específicas para razas peligrosas no sirven?

Hasta ahora los estudios más serios indican que estas leyes no sirven para reducir los ataques de perros y, por tanto, no brindan mayor seguridad a la comunidad. Si bien esto no significa que los opositores a estas leyes tengan la última palabra, es algo que las autoridades debieran tomar en cuenta para buscar otras alternativas.
Es importante que tanto autoridades como medios de comunicación empiecen a buscar información seria sobre este tema y no se dejen llevar por las especulaciones sobre tal o cual raza. Sólo así se podrá en algún momento ejecutar medidas que sí tengan efectos reales y ayuden a proteger a la población, al mismo tiempo que se mantiene la relación entre perros y humanos.
Existen propuestas alternativas a las leyes para razas peligrosas que bien podrían reducir el riesgo que representan algunos perros y que parecen ser eficaces. El caso de Calgary es un ejemplo que tal vez podría copiarse en otros lugares.
- See more at: http://www.deperros.org/razas/p/resultados-leyes-razas-peligrosas.html#sthash.2YwzpCtE.dpuf

PARADETA PER LA PROMOCIÓ DELS GPP'S VETERANS DEL CAAC DESEMBRE 2015





CHARLA DE LA MANO DE UDOLS EN EL CONTEXTO DE LAS JORNADAS SOBRE PERROS ANCIANOS




Gracias a Udols por la organización de las Jornadas sobre las necesidades de perros mayores. Fueron un éxito por la calidad de los ponentes y el gran interés de los participantes.

sábado, 6 de febrero de 2016

SOBRE LAS EXCEPCIONES INTERESADAS

El decreto 16/2015 del 6 de febrero de la Generalitat Valenciana ( hace ya un año) señala en su texto de enmienda de un decreto anterior que quedan exentos de las disposiciones legales que ellos mismos señalan:

«DISPOSICIÓN ADICIONAL
Única. Excepciones
El presente decreto no será de aplicación a las razas de perros potencialmente peligrosos que sean integrantes de una rehala para el ejercicio de la caza, siempre que esta se encuentre debidamente autorizada como núcleo zoológico por la consellería competente en materia de sanidad animal y cumpla todos los requisitos legalmente exigibles. La persona titular de la rehala deberá contar con un seguro de responsabilidad civil por daños a terceros con una cobertura no inferior a ciento veinte mil euros (120.000 €) por siniestro, estando prohibida la circulación de la misma por las vías públicas».


Es decir, que un perro es potencialmente peligro y debe estar sometido a la ley siempre y cuando no haya un sector con poder que consiga la excepción. Para quien no lo sepa, y acudimos al diccionario de la Real Academia de la Lengua para no pecar de tendenciosos se trata de:
rehalaTb. reala, p. us.
Del ár. hisp. raḥála 'ajuar doméstico', y este del ár. clás. riḥālah 'basto de camello'.
1. f. Rebaño de ganado lanar formado por el de diversos dueños y conducido por un solo mayoral.
2. f. Jauría o agrupación de perros de caza mayor, cuyo número oscila entre 14 y 24.

Según la ley valenciana (ver enlace mas abajo de este post) puedes deambular libremente (mientras que no sea por la vía pública) con una docena o dos de perros perros potencialmente peligrosos que no lo serán bien por que están al servicio de alguien que los usa como armamento de caza o bien por que la ley no tiene sentido.
¿Cuál es el propósito de la ley 50/1999 proteger a las personas de los presuntos PPP's o fingir una cierta protección siempre y cuando no interfiera el ocio y las costumbres de algunos sectores tan influyentes como injustificables racionalmente?
No señores, no tiene sentido una Ley tan mal hecha.